Renacimiento

El Renacimiento, abarcando los siglos XIV al XVII, es conocido por su renovación cultural y artística, inspirada en la antigüedad clásica. Este periodo destacó por la exploración científica y el énfasis en el humanismo, que puso al ser humano en el centro de la reflexión filosófica.

Las ciudades italianas como Florencia y Venecia fueron cuna de este movimiento, alentando el desarrollo del arte renacentista que buscaba la perfección y la belleza. El humanismo promovió el estudio de textos clásicos y el florecimiento de las artes y las ciencias.

Figuras como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Petrarca influyeron profundamente en el arte y la literatura, mientras que pensadores como Erasmo de Rotterdam promovieron el conocimiento y la crítica racional.


ERASMO DE ROTTERDAM (1466-1536)

Erasmo de Rotterdam fue un filósofo humanista, filólogo y teólogo cristiano neerladés. Gracias a su extensa obra, toda escrita en latín, que incluye traducciones, libros, ensayos, discursos y cartas, es considerado como uno de los más grandes eruditos del Renacimiento y una de las principales figuras de la cultura occidental.

   En 1500, y con la colaboración de Publio Fausto Andrelini, escribió sus Adagia, que son más de 690 refranes de las tradiciones de las antiguas Grecia y Roma, junto con comentarios sobre su origen y su significado. Trabajó en ellos durante el resto de su vida, hasta tal punto que la colección ya contenía 3.400 en 1521, siendo 4.500 adagios en el momento de su muerte. El libro se vendió con éxito y llegó a contar con más de 60 ediciones.

ADAGIOS DE LA SAL:

GEORG BAUER 'AGRICOLA' (1494-1555)

Georgius Agricola, latinización de Georg Bauer​ (1494-1555) fue un alquimista, químico y mineralogista alemán, considerado el fundador de la mineralogía moderna. En su obra De re metalllica libri XII, publicada en latín en Basilea en 1556, un año después de su muerte, describe el proceso de obtencion de sal y recoge por primera vez una ilustración de una salina.

BLAS DE VILLAFRANCA (fl. 1550)

Blas de Villafranca fue un médico español que puede considerarse el primer autor en sacar a la luz y en ocuparse monográficamente de una técnica de refrigeración con un tipo de sal, el salnitrum o salitre, una práctica desconocida hasta el Renacimiento en Europa.

    El opúsculo se publicó en Roma, en 1550, y su título es: Methodus refrigerandi ex vocato sale nitro vinum aquamque ac potus quoduis aliud genus, cui accedunt uaria naturalium rerum Problemata, non minus iucunda quam necessaria cognitu (“Método para refrigerar vino, agua y cualquier otro tipo de bebidas con el llamado ‘salitre’. Se añaden varios Problemas de historia natural de lectura tan amena como de conocimiento necesario”). Escrito en latín, este tratado carece de traducción a una lengua moderna y de un estudio en profundidad, y sobre el autor apenas si existen datos biográficos aislados.

     En esta obra también hallamos por primera vez una ilustración una imagen de los recipientes empleados en este tipo de enfriamiento (véase la Imagen en el enlace): por un lado, se usa una vasija cóncava mayor en la que se introduce la mezcla refrigerante y, en otra menor, esférica, la bebida a enfriar en este caso con un mango que permite realizar el movimiento circular que activa la refrigeración por el fenómeno físico aristotélico de la “antiperístasis”. 

BERNARDINO GÓMEZ MIEDES (c. 1515-1589)

Bernardino Gómez Miedes —en latín, Bernardinus Gomesius Miedes— (Alcañiz, c. 1515–Albarracín, 4 de diciembre de 1589) fue un cronista y humanista español. Es conocido fundamentalmente por su obra miscelánea y enciclopédica Comentarios sobre la sal (1572 y 15792). Existe una 3ª ed. alemana realizada sobre la ed, de 1572, publicada en 1605. Para una edición crítica moderna y traducción anotada en 3 vols., véase Ramos Maldonado (2003).

GEORG BRAUN (1541-1622)

Georg Braun (Colonia, 1541-1622), topo-geógrafo y cartógrafo alemán. Desde 1572 hasta 1617 editó las Civitates orbis terrarum ("Ciudades del mundo"), que contiene más de 500 vistas, imágenes aéreas y planos de ciudades de todo el mundo. Fue el principal editor de este trabajo, adquirió las tablas, contrató los artistas y escribió los textos en latín.

Extractos de los textos correspondientes a las vistas panorámicas de GADES/CALIZ (Cádiz) de los libros I y V:

1. GADES seu Gadira Insula paululum à continente semota, cui ‘La puente de Suasse’ coniungitur, eiusdem nominis Gaditanum oppidum, quod nunc Caliz, continet. [...] Nunc non ita amplæ magnitudinis oppidum, partim nauigationis mercaturæque commodis, partim salinis fouetur, sal enim hic eadem planè ratione, qua apud Antiqueram oppidum conficitur, vbi vallis est amoenissima omni ex parte clausa montium iugis, quæ vallis hyeme pluuialibus aquis impletur et in formam magni lacus efficitur, cuius aquæ calore solis in salem candidum conuertuntur".

"GADES o Gádira, una isla ligeramente separada del continente, al que se une mediante el 'Puente de Suazo', acoge la ciudad llamada Gádir, que ahora es conocida como Cáliz [...] Ahora la ciudad no es de gran tamaño, y en parte se sostiene por la navegación y el comercio, y en parte por las salinas. Aquí la sal se produce de la misma manera que en la ciudad de Antequera, donde hay un valle encantador rodeado de montañas por todos lados, que en invierno se llena de agua de lluvia y se convierte en un gran lago. Esta agua, con el calor del sol, se convierte en blanca sal". 

2. Inferior haec tabulae pars typum exprimit piscaturaeThynnorum, quae in Gaditana hac Insula a prima Maij ad 15 Iunij diem inter duas Herculeas turres quotannis instituitur, quamdiu induciae permittuntur omnibus banditis, validis mendicantibus, profugis et vagabundis, vt mercede conducti, in piscatione ista laborent. Ipsius piscationis tempore omnis vicina his turribus Insulae Regio, iusto quasi exercitu et castris occupata est. Multa enim passim fixa cadurca, et erecta tentoria, taberna, oenopolia, cauponaria videtur, nec Veneris officina; desunt. Magna populi frequentia tam ex Gaditana vrbe, quam ex ipsa etiam Hispania, piscationis visendae gratia huc spaciatum venit. [...]. Et dum magno agmine in freto passim natare ab eo videntur, qui ad hoc in turri vicina constitutus est, is linteo piscatoribus, passim in cymbis cum retibus et laqueis latentibus, signum edit, ex quo ipsi iam ad nauigandum et retia (quae longa sunt ex chordis grandioribus) explicanda intelligunt. Quod dum solerter ac gnauiter faciunt, Thynnorum multitudinem sensim ac paulatim ad lnsulae solum adigunt et quandoque duo millia, quandoque vltra mille octingentos, sexcentos, vel quingentos vna vice larga, periucunda et fructuoaa captura irretiunt. Qui dum se captos, et terrae vicinos animaduertunt; saliunt et tumultuantur valde :sed eos hoc modo tumultuando adnatare expectant, et singuli, singulis, nudi, in mare occurrunt, habentes in brachio chordam, cui alligatus est vncus (hos hamiotas proinde, non male dixeris) quem pisci inijciunt, et chordam illi helluanti dimittunt, donec vehementer volutando exanguis deficiat, et sic captum ad se pertrahunt, et in designatam ad hoc institutam publicam domum, La Stanca nuncupatam deferunt, vbi frustatim caesos in cadis et tonnis sale condiunt, et magno quaestu in Hispania et Italia vendunt.

"La parte inferior de esta imagen representa un tipo de pesca del atún que se lleva a cabo en esta Isla gaditana todos los años, desde el 1 de mayo hasta el 15 de junio, entre las dos torres de Hércules. En este período se les da una tregua a todos los bandidos y a los mendigos, fugitivos y vagabundos robustos para que, contratados por un salario, trabajen en esa pesca. En el tiempo de la pesca, toda la región de la isla cercana a estas torres parece ocupada por todo un ejército y por campamentos. Se ven por doquier numerosas casetas fijadas, tiendas de campaña levantadas, tabernas, bodegas, posadas, y no faltan los prostíbulos. Una gran multitud de gente viene a pasearse por aquí, tanto de la ciudad de Cádiz como de toda España, para ver la pesca. [..] Y mientras son vistos nadar en grandes bancos en el estrecho por alguien apostado en una torre cercana para este propósito, este da una señal con un lienzo a los pescadores, oculltos por doquier en las barcas con redes y lazos, para que sepan que ya es momento de navegar y desplegar las redes (que son largas y hechas de cuerdas más gruesas). Mientras hacen esto con destreza y diligencia, llevan poco a poco a la multitud de atunes hacia el suelo de la isla y, a veces, en una sola captura atrapan dos mil, otras veces más de mil ochocientos, seiscientos o quinientos, logrando una pesca abundante, placentera y fructífera. Cuando los atunes perciben que han sido capturados y están cerca de la tierra, saltan y se agitan mucho; pero, mientras están agitándose, esperan que naden hacia ellos, y cada uno de los pescadores, desnudo, les sale al encuentro en el mar, llevando en el brazo una cuerda a la que está atado un anzuelo (por lo tanto, no estaría mal llamarlos "pescadores de anzuelo"), el cual lanzan al pez, y le sueltan la cuerda que van tragando, hasta que, tras revolcarse violentamente, el pez exangüe se debilita, y así, lo arrastran hacia sí y lo llevan a una casa pública designada para este fin, llamada La Stanca, donde, una vez cortados en pedazos, los conservan en barriles y toneles con sal, y los venden en España e Italia con gran beneficio".